miércoles, 31 de octubre de 2012

Dasara en Mysore!

Esta legendaria y cosmopolita ciudad, famosa por su patrimonio real, sus mercados, monumentos y por la producción de finas sedas, sándalo e incienso, vive sus más gloriosos días durante el festival de Dasara (Dussehra), el cual toma lugar en el mes de octubre, año tras año, para celebrar la victoria del dios hindú Rama sobre el demonio Ravana y difundir el mensaje de la victoria del bien sobre el mal.

Tienda de incienso, aceites y coloridos polvos en el Mercado Central


Aceites y extractos de sandalo, loto, jazmin, azafran, entre muchos otros.

El Palacio de Mysore
(parece que no solo yo queria salir en la foto)
Durante los 10 días que dura el festival, miles de turistas de todas partes de la India y del mundo, vienen a presenciar toda una serie de eventos culturales a lo largo y ancho de la ciudad. Todas las noches durante el festival, el Palacio de Mysore (o Palacio del Maharaja) es dramáticamente encendido con más de 98000 bombillas!! (durante el resto del año el palacio sólo es encendido los domingos), y, el último día, las celebraciones culminan apoteósicamente con un gran desfile, en donde (al menos para mi) los decorados elefantes fueron los protagonistas.


Vista lateral del Palacio antes de ser completamente encendido





Fue genial encontrarme con algunos voluntarios que, al igual que yo, querían ser parte del espectáculo, pero debo decir, que debido al tamaño y la locura de la multitud que presenciamos durante 2 días, no pudimos disfrutar de la ciudad y del festival como habíamos esperado, aunque recomiendo ciertamente vivir esta experiencia.

Miles de personas ansiosas por ver la procesion

Hablando de experiencias, el viaje de regreso a Bangalore fue bastante.... interesante, (por no decirlo de otro modo). Debido a que no pudimos reservar ningún asiento en el tren los días anteriores, la única opción que tuvimos tres amigos y yo fue la de comprar boletos para la clase general del tren. Mi primer viaje en un ferrocarril indio fue caracterizado por los apretujones contra una masa de gente por tres horas, de pie, y junto a los baños! ;)

Digno de contar a los nietos.


Guillermo y Malte, cuando el tren todavia estaba vacio :s



1 comentario:

  1. Que bien Andrés, bonito relato del Dasara Festival, y que viaje en tren, si he tenido que aprender algo acá es que los trenes es algo duro que hay que vivir, pero es toda una experiencia completa, ¿No? jaja... Saludos,

    Guille.

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